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Testamento
La Escuela Moderna
• El Monumento
Historia monum.
Bruselas

Pleno 1931
Pleno 1989
Manifiesto
FG en el Saló de Cent

 
     
Historia del Monumento de Bruselas
 
Número de páginas:   

 

El 6 de octubre de 1919, el tema del restablecimiento del monumento Ferrer se encontró de nuevo en el orden del día del Consejo municipal. Antes de dar la palabra al consejero Hubert que estaba a favor del restablecimiento, el alcalde Max leyó la carta del Embajador español y una de Paul Hymans que pedía a los miembros del Consejo tener en cuenta los servicios prestados por el gobierno español y por su Embajador en Bélgica. El restablecimiento del monumento suscitó numerosas discusiones por diversas razones:

  1. Era necesario tener cuidado para no herir a España y no comprometer los lazos de amistad entre ambos países.
  2. El monumento había sido donado por sus suscriptores a la ciudad de Bruselas. Por lo tanto, era deber de la ciudad reinstalarlo en una de sus plazas.
  3. En la sesión secreta del 25 de enero de 1915, todos los miembros presentes del Consejo habían decidido restablecer el monumento cuando los alemanes hubiesen marchado.
  4. Era necesario reponer el monumento para anular el acto cometido por los alemanes y después intentar encontrar una solución en la que todo el mundo estuviese de acuerdo.

Finalmente, a propuesta del alcalde, se aceptó por 21 votos a favor y 9 en contra aplazar cualquier decisión sobre el restablecimiento del monumento en una plaza pública de Bruselas, considerando la oferta que el Embajador español había hecho de erigir el monumento en España. Esta votación parecía cerrar de una vez por todas el tema del restablecimiento del monumento a Ferrer (33).

Desgraciadamente la carta del Embajador al alcalde no había gustado nada a algunos senadores españoles. Incluso fue motivo de una interpelación en el Senado de Madrid (34). Las autoridades españolas apreciaron mucho la actitud del gobierno belga, pero no admitieron la conducta de su Embajador porqué consideraban que los términos de su carta eran poco medidos y la propuesta de cesión del monumento era absurda (35).

De hecho, desde el momento en que en Bélgica se supo que el monumento a Ferrer no se erigiría en España, el tema volvió a estar en el orden del día del Consejo municipal de Bruselas, el 15 de diciembre de 1919. Antes de comenzar estos debates, Paul Hymans había escrito al Embajador belga en Madrid para hacerle saber que esta vez el Consejo no podría impedir el restablecimiento del monumento. Sin embargo, el alcalde Max intentó ejercer toda su influencia sobre el Consejo para llegar a una solución satisfactoria. De esta manera consiguió que las inscripciones que podían ser ofensivas para España no figuraran en el pedestal y dio relieve, en una nueva inscripción, al acto cometido por los alemanes. El monumento fue presentado, no como la estatua a Ferrer sino como un genio que lleva una llama, símbolo del librepensamiento (36).

La sesión del 15 de diciembre tuvo lugar tal como estaba previsto. La propuesta de Adolf Max fue aceptada por 27 votos a favor y 3 abstenciones (37). A partir de este momento, el monumento sería únicamente el monumento a la libertad de consciencia, porqué sólo contenía la siguiente inscripción:

Ce monument érigé en 1911 par souscription internationale à la glorification de la LIBERTÉ DE CONSCIENCE fut enlevé par les allemands en 1915. Sa réédification fut immédiatement ordonnée par le Conseil Communal de Bruxelles
(Este monumento erigido el año 1911 por subscripción internacional para glorificar la LIBERTAD DE CONSCIENCIA fue retirado por los alemanes el año 1915. Su reposición fue inmediatamente ordenada por el Consejo municipal de Bruselas).

Esta última decisión parece ser que contentó a ambos países, Bélgica evitaba cualquier complicación de orden interno y España estaba satisfecha porqué ya no había nada en el monumento que hiciese referencia a Ferrer o a España (38).

Una vez recuperado el monumento, los partidarios del fundador de la Escuela Moderna intentaron conseguir que la estatua recuperase su estado primitivo. Dos interpelaciones hechas al Consejo comunal sobre este tema no fueron aceptadas (39). De hecho, no había ningún elemento nuevo a añadir y por esto, los liberales y los católicos del Consejo no veían porqué era necesario cambiar algo.

En cambio, el 11 de mayo de 1931, cuando el consejero Van Remoortel pidió el restablecimiento de las inscripciones originales en el monumento de Ferrer, había un elemento de importancia capital que jugaba en su favor. Se acababa de producir un cambio de régimen en España, y el Consejo decidió posponer la cuestión hasta que el nuevo Embajador español llegase a Bruselas (40).

Un año más tarde, después de la demanda de Van Remoortel, el Consejo Municipal de Barcelona solicitó al Consejo municipal de Bruselas que le fuera cedido el monumento a Ferrer para edificarlo en la montaña de Montjuic, cerca del lugar donde había muerto el pedagogo español (41). El Consejo municipal estaba de acuerdo con la cesión, pero surgió un nuevo problema: los militantes del librepensamiento consideraban que era mejor ofrecer una copia al municipio de Barcelona y que el monumento se quedara en Bruselas. Los promotores de esta idea analizaron los medios para realizarla y se informaran de la acogida que podía tener por parte del municipio de Barcelona (42).

Según La Pensée del 12 de octubre de 1934, el municipio de Barcelona aceptó la propuesta de copia y se colocó la primera piedra del monumento el 1 de junio de 1933.

Si los partidarios del fundador de la Escuela Moderna estaban contentos que el monumento a Ferrer se instalara por fin en España, en cambio estaban decepcionados por el hecho de que la estatua original de Bruselas, a pesar de las numerosas peticiones, aun no hubiese recobrado su aspecto original.

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33. Bulletin communal de la Ville de Bruxelles, sesión del 6 dic. 1919, pp. 227-278.
"Affirmant de nouveau son attachement au principe de la Liberté de conscience;
Rappelant les motifs exclusivement patriotiques qui ont dicté sa protestation unanime contre l'enlèvement par les Allemands d'un monument édifié à Bruxelles, et remerciant le gouvernement espagnol de s'être associé à cette protestation;
S'inspirant uniquement de considération touchant la politique extérieure des pays;
Considérant qu'une offre est faite à la Ville de Bruxelles par le Ministre d'Espagne en vue du placement du monument Ferrer en Espagne;
Sursoit à toute décision concernant le rétablissement de ce monument sur une place publique de Bruxelles
".

34. M.A.E. Dossier 415 VI, carta de Woelmont (Ambaixador belga a Madrid) Paul Hymans datada del 17 octubre 1919.

35. M.A.E. Dossier 415 VI, Woelmont a Paul Hymans, Madrid, 26 oct. 1919 i Madrid, 6 des. 1919.

36. M.A.E. Dossier 415 VI, Paul Hymans a Woelmont.

37. Bulletin communal de la Ville de Bruxelles, sesión del 15 oct. 1919, p. 1313.

38. M.A.E. Dossier 415 VI Nota: Bruselas, 13 dic. 1919. Madrid, 17 dic. 1919 Woelmont a Hymans.

39. Bulletin communal de la Ville de Bruxelles, sesión del 2 marzo 1925, pp. 324-259, sesión del 20 enero 1930, pp. 7-27.

40. Ibid., sesión del 11 mayo 1931, pp. 538-539.

41. Ibid., sesión del 23 mayo 1932, p. 394.

42. Ibid., p. 395.

 

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