Biografía
Testamento
La Escuela Moderna
• El Monumento
Hist. monum.
Brusel·les

Ple 1931
Ple 1989
Manifest
FiG al Saló de Cent

 
     
1989: Ferrer Guàrdia en el Saló de Cent
 
Número de páginas:   

 

Freddy Thielemans
Concejal de Bellas Artes (Cultura) de la ciudad de Bruselas

Muy honorable señor Teniente de Alcalde, colegas, señoras y señores,

Pienso que el hecho de encontrarnos reunidos aquí tiene una doble valoración simbólica, como ahora mismo intentaré explicar.

En primer lugar porque se trata, objetivamente, de rehabilitar un librepensador de gran valor, asesinado precisamente por esta razón. Y en segundo lugar porque es necesario honrar de manera definitiva la democracia moderna y la libertad que hemos instaurado en nuestra estimada Europa.

Los sólidos lazos que unen Bélgica con España, o sobre todo con el Imperio español no se limitan a lo que nos revelan los vestigios de Zaragoza, o los testimonios de nuestra historia que se pueden encontrar aquí mismo en Barcelona. Bélgica mantiene otros lazos, principalmente con Barcelona y específicamente con la figura de Francisco Ferrer Guardia y el símbolo que representa. Un símbolo que no es nada trivial ya que es la consecuencia natural de la fuerza de una vida ejemplar y de las desgraciadas circunstancias de su destino.

Nuestra voluntad de tener un monumento en homenaje de Francisco Ferrer Guardia pues, se justifica por muchas otras buenas razones. Nuestro largo camino histórico, desde personalidades como Carlos V o aportaciones como la libertad de los individuos dotados con el derecho al voto, interviene inevitablemente en la decisión de instalar el monumento en Bruselas. El valor simbólico que comporta este monumento se inscribe en perfecta harmonía con su lugar de acogida, me refiero a la Universidad Libre de Bruselas.

Nosotros, socialistas, estamos en una alianza, que podría pareceros paradójica, con los social-cristianos. Sin embargo, éstos no han cuestionado nunca el símbolo que representa Francisco Ferrer Guardia. Las numerosas mentes inteligentes que forman parte de este partido son muy conscientes de la dificultad que supone explicar el presente y las etapas del pasado si dejamos de lado la importancia de los símbolos. Y esta sala que nos acoge es un buen ejemplo de los símbolos que se han dado los hombres.

Como seres iluminados que sois, la apreciación del carácter indispensable y determinante de los grandes acontecimientos, de las corrientes, de las tendencias o de los movimientos no se puede poner en duda. Por lo tanto, me pregunto: ¿alguno de los que nos encontramos aquí puede descubrir alguna incompatibilidad que no permita instalar este monumento de recuerdo fuera de la primera ciudad que lo acogió? Seguro que no seré yo, al contrario, será con todos mis esfuerzos que favoreceré la proyección de aquel personaje que representa la actitud natural en nuestras sociedades democráticas: la libertad de pensamiento.

Y esto, de la misma manera que considero como testimonio, en un momento dado de la búsqueda espiritual de los seres, la Sagrada Familia de Gaudí, la cual no dejo de visitar siempre que me es posible, porque mi condición de librepensador hace que haya escogido la opción del conocimiento. Y la libertad de pensamiento sin libertad resulta ser una trampa, de la misma manera que tampoco existe libertad sin el conocimiento. Por fin, y por primera vez en la historia de la humanidad, hemos conseguido un desarrollo en el cual aceptamos, de manera casi internacional o al menos mediante organizaciones de ámbito internacional, de reconocer la profunda dignidad del individuo. Es por este motivo que anteriormente afirmaba que era necesario determinar en todos los países de Europa esta evolución hacia la democracia que ha posibilitado nuestra extraordinaria riqueza. Todo el mundo la envidia, sobre todo aquellos que pretenden detestarla, ya que es un sistema donde cualquier cosa puede ser objeto de análisis o de crítica.

No hay nada en el pensamiento que se haga esencialmente eterno. Por este motivo, constantemente hemos de justificar las razones por las cuales criticamos y cuestionamos. Todas las divergencias de opinión que hemos podido escuchar en este recinto responden a la voluntad de algunos de llegar hasta el final en sus planteamientos, manteniendo sin embargo, el respeto por las opiniones de los demás.

Creo que todo esto converge en darnos la oportunidad, en la Europa de mañana que estamos construyendo actualmente, de ofrecer a la población la dignidad, sobre todo la dignidad económica, cosa que es esencial para la libertad. Y parece bastante evidente que la educación ferreriana va en la línea de conseguir esta dignidad económica. Porque sabemos perfectamente que estamos constantemente sufriendo para que nuestros hijos puedan acabar sus estudios y, así, puedan conseguir, en un momento dado de su vida, el nivel suficiente para instalarse precisamente en esta dignidad.

En este contexto se da el fenómeno de la libertad. Esta es esencial. Al revés de lo que algunos piensan, el siglo XX no será el siglo del materialismo ni del misticismo, sino el siglo de la libertad. Y esto es algo que no acabamos de entender. Pero las fuerzas más oscuras que existen en algunos países sí que lo saben. No nos hemos dado cuenta aun como esta explosión ha sido única en la historia de la humanidad, pero quizás en el futuro será más importante que el hecho de que el Rif africano trasladase nuestros antepasados de la selva a la llanura convirtiéndolos en lo que somos todos los que estamos aquí: seres dotados de inteligencia y preocupados para aprovecharla.

Y lo que aun es más extraordinario es el hecho que hemos llegado a un punto en el cual sabemos que la libertad se puede vestir con la indumentaria de lo desconocido. Por poner un ejemplo, y siguiendo lo que había dicho anteriormente el profesor, a pesar de los enormes medios de todo tipo que tenemos a nuestro alcance hoy en día, como los ordenadores, aun no se ha podido establecer una fórmula imaginable que defina el conjunto de datos de un problema. Quizás exagerando, creo que es aquí donde se sitúa la libertad. Ya no hay nadie que conozca la única verdad: todos estamos condenados a tener nuestra propia verdad y a saber que la verdad del vecino no será nunca del todo la nuestra.

Pero lo que sí que sé es de lo que os estaré siempre agradecido: haberme dado un sistema político de libertad, de democracia y de educación. Y esto es precisamente lo que es Francisco Ferrer Guardia y la sustancia de su pensamiento que quizás se ha querido llevar más lejos de lo que deseaba –pero peor para los que lo han hecho– porqué, mientras tanto, nosotros vivimos con el símbolo de Ferrer y esto es, para mí, un motivo de enorme satisfacción.

Gracias.

Continuar >>

 

Francesc Ferrer i Guàrdia La Fundació Institut d'anàlisi social Arxiu i biblioteca Espai de Llibertat (en catalán) Publicacions Enllaços